No debería estar escribiendo esto… pero hay cosas que el cuerpo no olvida, por mucho que una lo intente.
Pozuelo de Alarcón, 9 de Abril de 2026
Llevo bastante tiempo frenando las
ganas de escribirte, a ti, que me lees sin pedirme nada, pero dejándome tanto.
He intentado no pensarte, no extrañarte, no desearte, pero todo intento siempre es inútil y en vano.
Esta mañana, en la ducha, pensando en
aquel día, tan fortuito y desgraciado a la vez para ambos. Mis manos, pensando en
que eran las tuyas, comenzaron a acariciar mi cuello, mis pechos, mi sexo y en
cada instante, tu mirada, se apoderaba de mí. De lo que me haces sentir. Y sin
querer evitarlo me acaricié hasta sentir que las piernas me temblaban, como aquel
día.
Aunque te he visto hace poco, tu
mirada, ya no tiene ese descaro y la picardía de antaño. Y aunque no debería
estar escribiendo esto, pues las décimas de fiebre tienen debilitada a la mujer.
A la escritora le dan vida, alas para poder escribir...
No sé si te veré de nuevo algún día,
como antes te veía, pero hasta entonces… seguiré soñando con probar el sabor de
tus labios, como hace un instante lo pude hacer mientras dormía.
Stella Bayma
09/04/2026 18:45

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchas gracias por dejar tu comentario. Para mí es muy importante.