Pozuelo de Alarcón, a 17
de abril de 2026
Buenas
tardes a todos. La verdad es que mi blog casi nunca lo uso para escribir cosas
personales, pero no puedo evitar hacerlo. La ilusión, antes que lo correcto,
puede conmigo y ni puedo ni quiero ni debo contenerme.
Queda un mes exacto para mi cumpleaños y ando como niña pequeña queriendo abrir todos los regalitos, la mayoría, autoregalos.
Pero el año pasado, justo ayer hizo un año de la pérdida de mi padre. Obviamente, yo el 17 de mayo del año pasado estaba velando a mi padre y, cuando llegué a casa, me di cuenta de que los regalos estaban en la bolsa y que la ilusión con la que los envolví no era la misma. Pero no por ello los desprecié o dejé de usarlos.
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| En busca de un colgante similar |
De
hecho, el único que abrí fueron estos pendientes de plata y circonita, con
forma de ojo turco, que fue el último regalo que mi padre me hizo. Y que llevé
puestos el día del velatorio en respeto a la memoria de mi padre. Ya que desde
abril, o antes, ya me voy comprando cositas, para después tener más regalitos.
Así que, si algún lector ve un colgante similar, que no sea muy caro, que me lo
haga saber.
El año
pasado tenía reservada una noche en Las Navas del Marqués y no pude ir por las
circunstancias. Este año, desde el 15 hasta el 17, estaré en ese pueblo
abulense que me tiene del todo “enamorada”.
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| Foto de mi habitación con los regalos |
Pero os
juro que, en cuanto pueda… os pondré las fotos de todos los regalitos que me
han hecho y que me he autoregalado. Y, ya que hablamos de regalos, se aceptan
“regalitos”: bolígrafos, agendas, libros, etc.
Pero el
regalo que nunca quiero que me falte es vuestro arropo y cariño.
Os quiere, Stella Bayma.












