jueves, 23 de abril de 2026

Quan Sant Jordi fa tremolar el meu cor

Un año más tengo la suerte de poder festejar Sant Jordi con vosotros. Día del libro para la gran mayoría de los amantes de la literatura y día del amor, para mí. Por eso, una vez más proclamo por escrito y a los cuatro vientos mi amor hacia la literatura con este poema, escrito tanto en castellano como en catalán. Espero que os guste.

 

Con cariño, Stella Bayma
23/04/2026 10:01


 Cuando Sant Jordi hace temblar a mi corazón

 


El día de Sant Jordi por fin llegó

y con él, de nuevo

esta maldita sensación.

Siento que algo me oprime el pecho,

que no me deja respirar,

y hasta me duele el corazón.

 

Y es solo por una razón: Sant Jordi llegó.

A vuestra vida, a tu vida y a mi corazón.

No es solo el día del libro,

sino el día del amor.

Día de coger un libro, leerlo

y dejarte envolver por la historia,

escrita con la misma pasión,

con la que escribí este verso,

escrito con mis manos,

y con la sangre de mi corazón.

 

¡Feliz Sant Jordi!

 

 



 Quan Sant Jordi fa tremolar el meu cor

 

El dia de Sant Jordi per fi va arribar
i amb ell, de nou
aquesta maleïda sensació.
Sento que alguna cosa m’oprimeix el pit,
que no em deixa respirar,
i fins i tot em fa mal el cor.

I és només per una raó: Sant Jordi va arribar.
A la vostra vida, a la teva vida i al meu cor.
No és només el dia del llibre,
sinó el dia de l’amor.
Dia d’agafar un llibre, llegir-lo
i deixar-te embolcallar per la història,
escrita amb la mateixa passió,
amb què vaig escriure aquest vers,
escrit amb les meves mans,
i amb la sang del meu cor.

 

Feliç Sant Jordi!

 

 

  

Stella Bayma 20/04/2026 20:25


Solo por y para ti. Un pedacito de mí.

 

Feliz Sant Jordi. El texto que vais a leer lo escribí hace dos días; por eso la fecha que marca es el 21 de abril, aunque lo podáis leer ahora. Ya sabéis que no siempre dispongo del tiempo que quisiera para escribir todo lo que me gustaría. Todos deberíais tener tres vidas: la personal, la pública y la “secreta”.

Besos, Stella Bayma 

23 de abril de 2026 a las 10:00


Solo quedan dos días para Sant Jordi, uno de los días más importantes del año para mí, un día que aúna todo lo que me hace feliz, la literatura, los libros y las rosas. Pero, por encima de todo, el tener el privilegio, un año más, de dirigirme a vosotros, mis seguidores, los que tanto aportáis a mi vida sin saberlo.

Escribir bajo el nombre de Stella Bayma es algo que, aunque he decidido hacerlo libremente, a la hora de firmar todavía me cuesta.

No solo aprovecho esta oportunidad que me brinda el destino de dirigirme a vosotros con un poema en castellano, también escrito en catalán, sino que quiero aprovechar la ocasión para regalaros un 10% de descuento en mi siguiente novela “El diario de una escort II. El regreso de Giselle”, que saldrá en breve a la venta.



Lo único que os pido para daros ese “regalo” es que dejéis un comentario debajo de este poema y que me enviéis el pantallazo a la siguiente dirección de correo electrónico: larevistadetodos@outlook.es

Espero que tengáis un feliz Sant Jordi, tanto para los que amáis la literatura como para los que no lo celebráis. Nunca es tarde para dejaros seducir por mis letras.

 

Con cariño, Stella Bayma
21 de abril de 2026



martes, 21 de abril de 2026

Sólo por y para ti. ¡No te lo puedes perder!

 

 

No suelo publicar una imagen así sin más, ni convertir algo tan mío en una invitación. Pero hay días que lo piden. Y el 23 de abril, para mí, no es un día cualquiera.

Sant Jordi siempre ha tenido algo especial. No por lo que representa de cara a los demás, sino por lo que me remueve a mí. Por lo que tiene que ver con lo que soy, con lo que hago y con todo lo que siento en el corazón.

El cheque que ves no es solo un detalle. Es una forma de daros las gracias a quienes estáis ahí, al otro lado, leyendo, acompañando, formando parte de esto sin daros cuenta muchas veces.

—¡Os merecéis un poquito de mi esfuerzo, mi trabajo y mi corazón!



Este año he querido hacer algo distinto. El 23 de abril, en el blog, habrá algo preparado. Un detalle para quien entre.

          Os espero el día de Sant Jordi en mi blog https://evamariamaisanava.blogspot.com/ a las 10:00 de la mañana hora peninsular.

 


Con cariño, Stella Bayma.

21 de abril de 2026. 17:05

viernes, 17 de abril de 2026

La niña que aún abre regalos

 

Pozuelo de Alarcón, a 17 de abril de 2026

 

Buenas tardes a todos. La verdad es que mi blog casi nunca lo uso para escribir cosas personales, pero no puedo evitar hacerlo. La ilusión, antes que lo correcto, puede conmigo y ni puedo ni quiero ni debo contenerme.

Queda un mes exacto para mi cumpleaños y ando como niña pequeña queriendo abrir todos los regalitos, la mayoría, autoregalos.



Pero el año pasado, justo ayer hizo un año de la pérdida de mi padre. Obviamente, yo el 17 de mayo del año pasado estaba velando a mi padre y, cuando llegué a casa, me di cuenta de que los regalos estaban en la bolsa y que la ilusión con la que los envolví no era la misma. Pero no por ello los desprecié o dejé de usarlos.

En busca de un colgante similar

De hecho, el único que abrí fueron estos pendientes de plata y circonita, con forma de ojo turco, que fue el último regalo que mi padre me hizo. Y que llevé puestos el día del velatorio en respeto a la memoria de mi padre. Ya que desde abril, o antes, ya me voy comprando cositas, para después tener más regalitos. Así que, si algún lector ve un colgante similar, que no sea muy caro, que me lo haga saber. 


El año pasado tenía reservada una noche en Las Navas del Marqués y no pude ir por las circunstancias. Este año, desde el 15 hasta el 17, estaré en ese pueblo abulense que me tiene del todo “enamorada”.

Foto de mi habitación con los regalos

Pero os juro que, en cuanto pueda… os pondré las fotos de todos los regalitos que me han hecho y que me he autoregalado. Y, ya que hablamos de regalos, se aceptan “regalitos”: bolígrafos, agendas, libros, etc.


Pero el regalo que nunca quiero que me falte es vuestro arropo y cariño.

 

Os quiere, Stella Bayma.



 

jueves, 16 de abril de 2026

Muy pronto… El regreso de Giselle

 

Creo que ha llegado la hora de seguir escribiendo la vida de Giselle para cerrar esa historia que tanto os gustó.

Cuando la escribí en 2012 y la publiqué en 2013 con el título Escorts, una semana en París, y que a día de hoy sigue siendo leída, volví a darle vida en Amazon bajo el título El diario de una escort. Sexo, lujo y amor.

Lo más emocionante es que la primera parte la publiqué bajo mi nombre real y, en esta ocasión, lo hago con mi nombre artístico: Stella Bayma.

Creo que hay historias que una escribe para cerrar etapas y otras que simplemente continúan porque no pueden quedarse a medias.

Giselle no desapareció. Cambió. Dejó atrás una vida que tenía un precio, aunque desde fuera pudiera parecer perfecta, y aprendió a vivir otra distinta, más real y más difícil de sostener.

Esta segunda parte no es una vuelta al pasado. Es lo que viene después. Lo que ocurre cuando intentas ser una mujer “normal” sin dejar de ser quien has sido. Cuando la maternidad, el amor y el deseo empiezan a convivir sin que nada sea sencillo.

Aquí no hay respuestas fáciles. Solo decisiones. Y consecuencias.

Mentiría si os dijera cuándo la terminaré, pero en lo que no miento es en que, si la primera parte os gustó, esta… no os será indiferente. Si antes queríais a Giselle, ahora la amaréis. Y ya sabéis la diferencia entre querer y amar: querer, se quiere al marido; amar… se ama al fruto de tu vientre.

Espero que la portada y la sinopsis os gusten y no os decepcionen, como desde ya os adelanto que no lo hará su contenido.

Gracias por ser y estar.

 

Con cariño, Stella Bayma

 


El diario de una escort II: El regreso de Giselle

 

Una historia de deseo, amor y decisiones que cambian una vida.

Giselle Bayma creyó haber dejado atrás una parte de sí misma que ya había pagado demasiado cara.

Pero hay sensaciones que no se olvidan. Miradas que despiertan lo que creías dormido. Y decisiones que, en un solo instante, pueden cambiarlo todo.

Entre la maternidad, el amor y una necesidad cada vez más difícil de ignorar, Giselle tendrá que enfrentarse a aquello que más teme: volver a sentir… y no saber detenerse.

Una novela íntima y profundamente humana sobre el deseo, la culpa y el vértigo de atreverse a vivir.

Porque hay momentos que no se piensan… se sienten.

 

¿Te atreves a descubrir hasta dónde puede llegar?



 

miércoles, 15 de abril de 2026

¿Qué… qué tengo yo?

 

Pozuelo de Alarcón. 15 de Abril del 2026

 


Son las 19:50 de la tarde de un miércoles cualquiera. Me duele la cabeza y no sé por qué cuando siento dolor es cuando mejor escribo. Os juro que algún día esta pregunta se la haré a algún profesional que trate el dolor, porque ni yo lo entiendo. Debería estar en la cama, después de haberme tomado un paracetamol, estar a oscuras, pero… ¡No! Necesito escribir y de alguna manera volver a dar respuesta a una seguidora o hater que se ha puesto en contacto conmigo quejándose de mi manera de escribir y que no entiende el por qué su marido no deja de leerme.

Pues bien querida, nunca pensé que iba a sentirme como si formase parte de aquel famoso consultorio de la famosa “Francis”, pero… te contestaré lo más rápido posible.

Para empezar, yo llevo más años escribiendo que posiblemente tú, leyendo, si es que alguna vez te has dignado a abrir un libro, cosa que dudo, solamente por cómo está escrita tu “queja hacia mi manera de escribir y mi persona”.

Para seguir, ni tú ni nadie, me va a impedir que yo siga escribiendo en mi blog, guste más o menos el contenido. Cada uno es libre de acceder y quedarse o, por el contrario, marcharse.

No vivo obsesionada con las visitas, ni nada por el estilo. Sí lo hacía con mi otro blog, pero porque en cierta medida soy la responsable de otros escritores.

—¿Por qué tu marido me lee en lugar de estar pendiente de ti?
—¿Lo estás tú de él?, pregunto.

Ya solo me faltaba hacer un tutorial de cómo tratar a tu esposo, de cómo satisfacerle o de cómo hacer para que no me lea. 


Me preguntas: ¿Qué… qué tengo yo?

Allá va la respuesta: La atracción intelectual es la más poderosa. Porque solo escribiendo consigo que se sienta deseado, admirado, comprendido, respetado… y, además, despierto en él sensaciones que van mucho más allá de lo evidente, sin apenas esfuerzo.

—Deberías darme las gracias, ¿no crees? ¿Puedes tú competir con eso?

 

Sin acritud, querida.

 

 

Un saludo, Stella Bayma.

jueves, 9 de abril de 2026

Entre la fiebre y tu recuerdo

No debería estar escribiendo esto… pero hay cosas que el cuerpo no olvida, por mucho que una lo intente.


Pozuelo de Alarcón, 9 de Abril de 2026

 

Llevo bastante tiempo frenando las ganas de escribirte, a ti, que me lees sin pedirme nada, pero dejándome tanto.

He intentado no pensarte, no extrañarte, no desearte, pero todo intento siempre es inútil y en vano. 

Esta mañana, en la ducha, pensando en aquel día, tan fortuito y desgraciado a la vez para ambos. Mis manos, pensando en que eran las tuyas, comenzaron a acariciar mi cuello, mis pechos, mi sexo y en cada instante, tu mirada, se apoderaba de mí. De lo que me haces sentir. Y sin querer evitarlo me acaricié hasta sentir que las piernas me temblaban, como aquel día.

Aunque te he visto hace poco, tu mirada, ya no tiene ese descaro y la picardía de antaño. Y aunque no debería estar escribiendo esto, pues las décimas de fiebre tienen debilitada a la mujer. A la escritora le dan vida, alas para poder escribir...

No sé si te veré de nuevo algún día, como antes te veía, pero hasta entonces… seguiré soñando con probar el sabor de tus labios, como hace un instante lo pude hacer mientras dormía.

 

          Stella Bayma 09/04/2026 18:45

                


martes, 7 de abril de 2026

La belleza

 

La belleza no siempre es un regalo. A veces es una puerta que se abre sola, un privilegio que no se elige… y una carga que pocos entienden. Este texto no habla de lo bonito, sino de lo que implica poseerla sin querer.





La belleza,

abre puertas

que no todos se atreven a cruzar.

La belleza,

es un pasaporte a lo rápido y fácil.

La belleza,

es un arma de doble filo.

La belleza,

es un lujo sentirla y un delito matarla.

La belleza es todo.

La belleza no es nada.

 

 

Stella Bayma 07/04/2026 20:08

martes, 31 de marzo de 2026

Cuando se enamoran de la escritora y no de mí


Me ha pasado casi toda la vida. La escritora despierta interés, incluso deseo; atrae, seduce, genera admiración. Pero la mujer queda al margen. Como si no fueran la misma persona. Como si pudieran desear lo que escribo, pero no a quien lo escribe. Como si la voz tuviera valor… y la mujer no.



Cuando se enamoran de la escritora

y no lo hacen de mí, de la mujer,

siento una sensación extraña

que me hace padecer.

 

Me encanta escribir,

pues es lo único que logra

que tenga ganas de vivir;

sin embargo

la mujer necesita amar,

para que la escritora

 tenga algo que contar.

 

¿Por qué deseas a la escritora y no a mí?

¿Qué tiene la escritora que no tenga yo?

Si ambas, de la mano,

vivimos y escribimos

solo por y para ti.

 

 

Stella Bayma 19:52 31/03/2026


viernes, 27 de marzo de 2026

No es una novela cómoda: te obliga a posicionarte

 

Hace unos días recibí esta reseña de un lector que ha leído la novela.
Ha preferido no firmarla, y lo respeto.

La comparto tal cual me la envió, porque creo que dice mucho mejor que yo lo que puede encontrar el lector en estas páginas.

 

Stella Bayma 27/03/2026 12:20





He leído tu novela despacio. No porque cueste, sino porque no se puede leer de otra manera. Hay partes en las que uno sigue por curiosidad… y otras en las que se detiene porque entiende que ahí no está leyendo una historia, sino a una persona.

No es una novela cómoda. No deja al lector en un sitio neutro. Te obliga a posicionarte, aunque no quieras. Y eso no es fácil de conseguir.

Lo que más me ha llamado la atención no es lo que cuentas, sino cómo lo sostienes. Podrías haber caído en el reproche, en el exceso, en el ruido… y sin embargo mantienes una línea. A veces más dura, a veces más íntima, pero siempre consciente. No escribes a ciegas. Sabes perfectamente lo que haces cuando escribes.

Hay algo que me parece especialmente destacable: no te colocas como víctima en ningún momento. Incluso cuando relatas lo más incómodo, lo haces desde un lugar de responsabilidad emocional que no es habitual. Eso da credibilidad a todo lo demás.

El cierre con Leandro deja una idea muy clara: no es tanto lo que ocurrió, sino cómo se gestionó después. Y ahí la diferencia queda muy expuesta. No hace falta que lo subrayes demasiado, porque se entiende.

La carta a Mateo, en cambio, es otra cosa. Ahí no hay estrategia. Hay verdad. Y eso se nota. Es probablemente de las partes más limpias de todo el texto.

Como escritora, lo que transmites no es técnica —aunque la tengas— sino intención. Y eso es lo que hace que se lea hasta el final. No porque uno quiera saber qué pasa, sino porque quiere entenderte.

No es una novela perfecta. Pero tampoco lo pretende. Y quizás por eso funciona.

Lo que queda después de leerla no es la historia en sí. Es la sensación de haber estado dentro de algo que no se ha escrito para impresionar, sino para cerrar.

Y eso… se nota.

 

Anónimo

miércoles, 11 de marzo de 2026

Solo tú

Hoy me levanté triste, con ganas de mirarte, y por eso te compuse este poema. Ya que en la vida real solo puedo mirarte el mismo tiempo que dura un suspiro.




Solo tú logras

que quiera ser esa princesa

atrapada en un cuento de hadas.

 

Solo tú eres ese hombre

que me hace sentir niña

cada día de mi vida.

 

Solo tu mirada logra

que siga escribiendo

lo que por ti siento.

 

Solo tú consigues

que desee luchar por mis sueños

ya que de alguna manera

también son los tuyos.

 

Solo tú,

solo yo,

nos podremos amar

en este poema

y jamás en la vida real.

 

 

Stella Bayma 11/03/2026 14:05

viernes, 6 de marzo de 2026

Maldito amor

Escribí este poema en 2013, cuando sentía la distancia y el silencio de un amor no correspondido. Hoy, en 2026, sigo sintiendo esa soledad y ese vacío que me rompe por dentro.



Maldita distancia
la que nos separa
cuando llega la noche
... y la luz se apaga.


Absurda conversación
la que mantenemos,
cuando al hablar
ni nos comprendemos.


Maldito amor
el que por ti siento,
cuando al decirte te quiero
solo escucho un silencio.


Maldita desgracia
la que yo tengo,
cuando al cerrar los ojos
ni en mis sueños te encuentro.


Maldito amor el que por ti siento
cuando lejos de ti,
no sé quién soy
ni de dónde vengo.

 

 

Stella Bayma
06/03/2026 — 12:51

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