Hace bastante tiempo que no hacía un comunicado para indicar las visitas que recibo. Una semana más tarde, justo el día de San Valentín, este humilde blog tenía 39.744 visitas. Hoy tiene 40.206. En una sola semana, ¡462 visitas!
—Gracias a todos, de corazón—.
En ocasiones, no me resulta sencillo generar contenido; no porque no tenga nada que contar, ya que escribir es vital para mí, sino… porque también tengo una vida privada. Ahora que estoy un poco cojita, mis amigos vienen a verme a casa y así no lo llevo tan mal. Porque con lo activa e independiente que soy, el estar sin poder hacer la vida que suelo hacer me está entristeciendo. Menos mal que con el ordenador y una hoja en blanco de Word, ya soy feliz.
Pero como en todos los trabajos, este también tiene un horario (o por lo menos me lo he puesto). Es de 12:00 a 18:00, de lunes a viernes, con una hora para comer, donde intento repartir el tiempo entre este blog y el de la revista, que es el que más trabajo me da. Al fin y al cabo, en este blog estoy sola y solo tengo que editarme a mí misma. Gracias a la aplicación ChatGPT, que me ayuda a crear imágenes preciosas, seguro que lo habréis notado. De esta manera, no tengo que volverme loca buscando ilustraciones por internet, arriesgándome a que me puedan denunciar. Así, las imágenes son únicas e inéditas, porque soy yo quien le dice a la aplicación cómo quiero que sea. Siempre he sido muy creativa y me encanta que mi blog personal sea lo más atractivo a la vista posible.
Hasta el próximo comunicado. Sed buenos, sed malos, pero… no me seáis infieles.
Buenas tardes a tod@s, aunque, seguramente much@s seguís disfrutando del especial de San Valentín. Pero...yo: nunca paro.
El próximo especial será el 23 de abril, Sant Jordi, el día más especial del año para mí, porque aúna mis dos grandes pasiones: la literatura y las rosas rojas.
No puedo hablar en nombre de tod@s l@s que amamos escribir, pero sí puedo decir que mi mayor ambición es, algún día, firmar en Sant Jordi.
Nunca he sido corredora de sprint, sino de fondo, y sé que, si algo está destinado a sucederme, tarde o temprano llegará.
Desde 1995, gracias a la Unesco, Sant Jordi es también mundialmente reconocido como el Día del Libro.
Recuerdo que, cuando era una estúpida adolescente, un niño que me pretendía me regaló un libro… y lo desprecié. En aquel entonces, no sentía esta pasión tan fuerte como ahora.
—Hoy, como escritora, es el mejor regalo que me pueden hacer—.
Y, bueno… si viene acompañado de una rosa, tampoco voy a decir que no. Eso sí, nunca aceptaría una rosa roja. Al igual que el abanico, tiene su propio lenguaje, las rosas también tienen su propio idioma. El significado de la rosa roja es: romanticismo, pasión y sentimientos profundos. Representan el amor por excelencia.
Espero que disfrutéis de este día tanto como lo habéis hecho hasta ahora. Y si conocéis a alguien que quiera participar, puede enviar su aportación antes del 4 de abril a larevistadetodos@outlook.es. En el asunto tendréis que poner: "Colaboración revista". Cada texto tendrá que ir acompañado de una ilustración y al ser el día del libro, la palabra que debéis incluir en vuestra aportación, será: "libro"
Hoy
es San Valentín, el día de los enamorados. Para mí, es el día del amor en su
sentido más amplio: cariño, respeto, admiración… Todo eso es lo que siento por
ti como lector/a.
Quizás
no seas consciente del inmenso regalo que me has hecho durante tanto tiempo. No
hay objeto material que pueda compararse con algo tan valioso como tu tiempo.
Es un obsequio intangible, imposible de cuantificar y, por lo tanto, de
olvidar.
Cada
vez que accedes al blog, piensas en mí, como yo ahora pienso en ti, mientras que estoy escribiendo esta carta.
¿Acaso hay
mejor regalo que compartir parte de nuestra vida, de nuestro tiempo?
No lo
creo, y por eso quiero darte las gracias. —¡Gracias por tu regalo!—.
Vivimos
en una sociedad donde expresar lo que sentimos parece estar mal visto. Nos
comunicamos cada vez menos, vivimos atrapados en las pantallas.
Ya no damos un beso o
un abrazo al saludar o despedirnos, como si el afecto fuera algo inapropiado.
Pero curiosamente, cuando alguien muere, todos encuentran tiempo para ir al
tanatorio.
Entonces me pregunto: ¿por qué no lo encontraron antes para tomarse un
café? ¿Por qué no se llamaron para decirse lo que sentían? ¿Por qué?
La
vida es corta. Solo tenemos esta. La felicidad, como tal, no existe; son
momentos, y esos son los que realmente nos llevamos.
Todo
lo material —bolsos, perfumes, zapatos, joyas— se quedará aquí.
Solo
nos acompañará lo vivido, lo experimentado, lo sentido, lo dicho...
—¡No
colecciones cosas, sino momentos!—.
Tal
vez sea de las últimas personas que creen en el contacto, en el valor de un
beso, de un abrazo. Para mí, son esenciales. Cada uno sabe qué tipo de besos y
abrazos debe dar, pero quedarse con las ganas me parece absurdo.
No
voy a disculparme por sentir así, porque no creo que sea necesario.
Cada
escrito puede tener mil interpretaciones según quien lo lea, pero como
escritora, sé muy bien qué quiero expresar con mis letras.
Porque
las "letras" se escriben y se leen, mientras que las "palabras" se pronuncian y se
escuchan.
¡Feliz
día de San Valentín, en el más amplio significado de la palabra “amor”!
Gracias
por seguirme.
Ena
P.d: Que lo que ha unido las letras, no lo separe el hombre.