viernes, 22 de noviembre de 2024

Mírame...

 



Mírame…

Tan sólo mírame,

no me importa que juegues a amar

o que entregues tu cuerpo a otra.

 

Mírame…

Y déjame tan sólo,

rozar tu sombra.

 

 

Eva Mª Maisanava Trobo

22/11/2024 15:00


lunes, 18 de noviembre de 2024

Exijo una hoja de reclamación.



Hace mucho tiempo que escribí este relato, justo el 14 de febrero del 2019, día en que La Revista de Todos hizo el especial de San Valentín. Hoy revisando el contenido para el siguiente especial de Navidad, es cuando me he dado cuenta, de que ha sido una de las entradas más visitadas; supongo que es porque una vez más salgo de mi zona de confort, para meterle un poco de humor al relato, con cierto acento andaluz. Espero que disfrutéis leyéndolo y es que sí, Cupido, debería graduarse la vista… jajajaja.



La verdad es que nunca pensé que iba a tener que dirigirme a un personaje tan conocido por todos vosotros y desde hace siglos y siglos, como lo es Cupido. Pero debido al estado en el que se encuentra una amiga mía no me queda otra que hacerlo y además ya es hora de que alguien deje de verle como a una criaturita adorable, rechoncha, que transpira amor por todos sus poros y con carita de niño travieso, porque creo que no siempre hace bien su trabajo.

 

 

Estimado Cupido;

 

Me llamo Trinidad, aunque me conocen más por La Trini. Soy de Sevilla y tengo más arte que ná. Cuando he de estar de jarana, lo estoy, me enfundo en mi vestido y a bailar sevillanas en la feria como una loca. Ahora... ¡Cucha! que cuando tengo que estar seria, ¡ozú! Hasta los caballos en el Rocío me abren paso porque cuando me desboco soy peor que cualquier animal irracional. Y claro... cuando se trata de que una amiga mía está por tu culpa en el estado en el que se encuentra. No me queda otra que quitarme la peineta, dejar la "güasa" en la feria, porque te aseguro "que mi chocho no está pá aguantar farolillos". 

 

Pero ahora sí me voy a poner seria. Me parece deplorable que hasta hoy —aunque tal vez no sea la primera— nadie te haya puesto la cara colorada. Y es que es imposible que durante tantos años trabajando las 24 horas del día, no haya habido un día en el que no hayas enfermado. Porque de no ser así, te aseguro que no lo entiendo.

           Creo que como en todos los trabajos deberías llevar un control de lo que haces, es decir... Tirar flechas a los "no" enamorados y a los que lo están deberías de saberlo, dejarles tranquilos y no complicarles la vida. —¿Por qué te digo todo esto?— Porque tengo a una amiga locamente enamorada de dos hombres y por culpa de quién majete. — ¡De ti!— Si es que siempre lo he dicho yo, que una no se puede fiar de las personas que tienen carita de yo no fui. Y es que cada vez que veo una escultura tuya que hay en un parque cerca de donde vivo, te juro que se me envenena la sangre. Al menos dime que ese día estabas enfermo, que estabas de resaca o dime algún argumento de peso y bien fundamentado para que pueda creerte. 

Ahora la pobre está que no entiende nada y te aseguro que es una mujer seria, sensata y madura. Y encima se pasa el día teniendo que escuchar que eso no es normal, que siga lo que el corazón le dicta. Pero... cuando el corazón ama a dos personas, por cuál se decanta. Y la culpable no es ella, ¡no!, ni tampoco de los dos hombres que la aman, sino tuya... que o bien tienes que graduarte la vista, poner al día tus ficheros de flechazos o lo que sería más sensato... pensar en la jubilación, cobrar tu pensión y dejar de creerte James Bond tirando flechitas a diestro y siniestro sin medir las consecuencias.

           

Porque... tener a dos hombres que te deseen, que te hagan sentir mujer, que cada día te manden mensajes diciéndote lo maravillosa, dulce y cariñosa que eres, eso gusta.

—¡Pá qué negarlo!—. Pero claro... ahora cuando se acerca San Valentín tener que rascarse el bolsillo para tener que comprar dos regalos. Eso mi "arma", eso... ya no gusta tanto.

 

Aunque soy de Sevilla, soy de la cofradía del puño agarrao. Por eso, exijo una hoja de reclamación o por lo menos tengas la deferencia de comprar tú los regalos en Amazon y hacérselos llegar a los dueños de su corazón.

 

Sin más...

La Trini



jueves, 14 de noviembre de 2024

Solo por y para vosotros

Siempre que tengo que enfrentarme a un folio en blanco, me da pavor. Pero al final, no sé como lo consigo, pero termino saliendo airosa. Me imagino que tantos y tantos años trabajando como teleoperadora, con muchos estrés y con un gran volumen de llamadas, donde como mucho tenía dos minutos y medio para atender a cada cliente, han hecho, que esté acostumbrada a trabajar bajo presión, con rapidez, pero no por ello, sin dejar de hacerlo bien, cosa que no es fácil de lograr.

Pero esta vez, desde luego, que me está costando mucho más…

Y me está costando mucho más, que antaño, porque lo que hago es lo que más amo en la vida.

Jamás, por nada, ni por nadie, renunciaría a escribir; salvo cuando la vida, te pega una bofetada con la mano abierta y hace que la salud de tus padres vaya en detrimento y entonces te veas obligada a dejar de hacer lo que amas, por lo que crees que es lo has de hacer. Y entonces una vez más, como si de un miembro de la casa real, se tratase, me veo en la obligación de anteponer el “deber” al “querer”.

Y creerme que no me arrepiento. Han sido años de horas y horas en consultas médicas, peleándome con todas las secretarias de los doctores, enfrentándome a conversaciones con doctores, que en ocasiones han dañado mi interior, porque, aunque lo escuchado, era una plausible realidad; esa realidad, me desgarraba por dentro y aunque intentas salir de la consulta con la mejor de las sonrisas, para que tus padres no sepan que te afecta, al llegar la noche, solo la almohada es testigo de lo que te pasa.

Porque mis padres, pese a todo, me duelen. Han sido a lo largo de todos estos años, las visitas a Cardiólogos, Traumatólogos, Vasculares, Neurólogos, Unidad del dolor, etc.. los causantes, de que haya tenido que renunciar a mi amor por la literatura y por ende a mi hija, La Revista de Todos. 

Aunque la engendré tiempo antes.

Fue el 30 de agosto del 2012 cuando al despertar, sin tener motivo aparente, comencé a llorar, porque no sabía cómo canalizar todo el amor que entonces sentía de una manera incipiente hacia este mundo, que, aunque muchas veces sea de oropel, no deja de ser un mundo que te atrapa, que te seduce, que hace que sientas que es imposible vivir tu día a día sin escribir, lo que seguramente de no ser así, jamás hablando te atreverías a expresar.

Es ahora, cuando la salud de mis padres me concede un poco de libertad, cuando otra vez, vuelvo a hacer lo que más feliz me hace.

El año pasado, en noviembre, casi por estas fechas a mi padre le dieron de alta después de estar casi once días ingresado con una insuficiencia cardiaca y entonces, no sabía si podía celebrar las Navidades. Días que desde niña y a la fecha me siguen encantando —porque me niego a matar a la niña que llevo dentro—.

No morimos el día que nuestras constantes vitales fallan, sino que lo hacemos, el día que dejamos de hacer lo que amamos. Y yo, me niego a morir.

Por eso os pido perdón por no ser mejor que nadie, pero tenía que alejarme.

Tenéis todo el derecho del mundo a no sacar tiempo de vuestras vidas para visitar el blog, me dolería, sin duda; pero más me dolería por mi equipo; por todos esos escritores, que después de años y al llamar a sus puertas de nuevo, no han dudado, ni un minuto en darme sus “jirones” para que podáis leerlos.

Os lo imploro, no por mí, sino por ellos, no dejéis de leernos.

A fin de cuentas, aunque yo también escriba en la revista, soy la directora y como en otras parcelas de la vida, me gusta “estar en la sombra”.

Os esperamos el día 22 de diciembre, donde si nos lo permitís, una vez más trataremos, de emocionaros con nuestros relatos.

Os dejo el link, por si queréis, compartirlo en vuestras "redes" y así entre todos, lograr, que La Revista de Todos, vuelva a emocionaros, como antaño lo hacía.

https://larevistadetodos.blogspot.com/

Hasta ese día, como siempre y una vez más, salud y suerte.



La directora de La Revista de Todos



miércoles, 6 de noviembre de 2024

Quisiera…






Quisiera no quererte,
pero te quiero.
Quisiera no sentir esto,
pero lo siento.



Quisiera besarte,
más sé que no debo.
Quisiera despertar a tu lado,
pero no puedo.


Y aunque desearía
no haberlo dicho,
ya es tarde.
Te quiero y lo sabes…


Y aunque quisieras,
no haberlo escuchado…

Me quieres y tú mejor que nadie, lo sabes.



Eva Mª Maisanava Trobo
06/11/2024



martes, 5 de noviembre de 2024

El regreso de Giselle

  

Es complicado de nuevo introducirme en la piel de Giselle, sobre todo, de esta nueva Giselle. Esa Giselle, que dejó ser una de las mejores escorts de Madrid, para pasar a ser empresaria, madre y sobre todo sentirse viva.

Ha pasado mucho tiempo, exactamente desde el 30 de agosto del 2019 que publiqué el último capítulo. Mi vida y más que mi vida, yo, al igual que Giselle hemos cambiado mucho.

Por eso me da miedo de nuevo meterme en su personaje, porque temo no volver a conseguir lo que hace tiempo solo ella supo lograr. Porque a la fecha, no me atrevería a decir con seguridad, si ella escribió mi vida o yo la de ella. Si ella es escritora y yo una ex escorts, o si yo soy escritora y ella un personaje con el que logré ser libre y volar.

No sé qué me da más miedo, si asumir de nuevo la dirección de La Revista de Todos, con la profesionalidad que siempre lo he hecho o de nuevo ser Giselle, vuestra Giselle.

Aunque no os lo vais a poder creer para escribir el siguiente capítulo he tenido que leer la novela que en su día publiqué y de la que a un buen recaudo conservo un ejemplar, como también he tenido que leerme los cuatro capítulos que se publicaron en su día en La Revista, teniendo como título, “El Regreso de Giselle”.

Y aunque ha transcurrido mucho, mucho tiempo. ¿Me creéis si os digo que todavía me he emocionado? No sé que hizo Giselle en mí, o sí lo sepa y no lo quiera asumir.

Ya que La Revista de Todos, si Dios quiere, regresa el 22 de diciembre, y como es de costumbre, el título de cada aportación ha de contener la palabra “Navidad”. Aquí os dejo el título del nuevo capítulo.

—El regreso de Giselle. ¡Y sí, llegó la niña por Navidad!—

 

Giselle de nuevo se enfrenta a la maternidad. A cumplir su deseo de ser madre, —pero sobre todo la de su hijo Abraham—, de querer tener un hermano.

¿Conseguirá la llegada de esa criatura apaciguar las ganas de seguir sintiéndose “viva”? ¿Cómo reaccionará el Sr. Rodríguez? ¿Le acompañará en su embarazo o tendrá que ser Giselle, de nuevo, quien afronte la maternidad al lado de Davinia?

Todavía ni yo como escritora, lo sé. Ya sabéis que estoy acostumbrada a trabajar bajo presión y que seguramente, una vez más, sea mi estado emocional de ese día el que decida que sucederá.

Hasta el 22 de diciembre, fecha en la que se publicará el nuevo capítulo de El Regreso de Giselle, os dejo los links de los capítulos anteriores para que recordéis su historia. Y si queréis recordar el origen, la novela, "Escorts, una semana en París", os invito desde ya a que pulséis en el link de abajo, para qué, capítulo a capítulo os emocionéis, como a la fecha y me temo que de por vida lo seguiré haciendo. 

https://evamariamaisanava.blogspot.com/




 











El regreso de Giselle


Me deseas y lo sabes.

https://larevistadetodos.blogspot.com/2019/02/el-regreso-de-giselle-capitulo-i-me.html 


Giselle, permítame hacerla el amor.

https://larevistadetodos.blogspot.com/2019/04/el-regreso-de-giselle-capitulo-ii.html 


Y sin darme cuenta, llegó el 16 de Junio.

https://larevistadetodos.blogspot.com/2019/06/el-regreso-de-giselle-capitulo-iii-y.html 


El amanecer

https://larevistadetodos.blogspot.com/2019/08/el-regreso-de-giselle-capitulo-iv-el.html

 

miércoles, 16 de octubre de 2024

Porque por fin sucedió

De nuevo tengo esa sensación de tenerme que enfrentar a un folio en blanco y más que miedo, tengo respeto, mucho.

Porque lo que siento es tan bonito que no sé como escribirlo sin que nada se quede en el tintero, porque es lo último que quisiera.


Desde muy niña siempre me ha gustado estar sola y ahora de mujer, esa soledad “escogida” es algo que de vez en cuando necesito, me apasiona y sobre todo necesito para disfrutar y saborear más la vida.

Estoy sentada en un asiendo del Ave, rumbo a Madrid, escribiendo a vuela pluma lo que siento, para una vez más contar lo vivido o soñado; porque ya sabéis que los escritores navegamos en la ambigüedad. 

Le conozco desde hace muchos años, somos amigos, él es mi mano derecha; siempre hemos tenido claro que la amistad es lo más importante. Hasta que llega un buen día en el que te das cuenta de que esa amistad no es más que un disfraz de un sentimiento que hasta da miedo pronunciar, pues sabes que es complicado, por no decir imposible que vire en otra dirección; hasta que llega el día que lo tienes frente a ti y luchas por no dejarte llevar, pero no puedes o no podemos…

Y ha tenido que ser ahora, después de mucho tiempo cuando al ir a Alicante por trabajo surge la oportunidad de materializar el sueño que ambos siempre hemos deseado, el poder pasar una noche juntos, amanecer abrazados y saber que lo vivido, lo experimentado, no sólo nos ha servido para conocernos más, sino para darnos cuenta de que ahora que hemos sido uno, no queremos dejar de serlo; pero no dentro de una relación normal, sino sin darle nombre a lo que ambos por voluntad propia no queremos etiquetar. Simplemente somos dos amigos enamorados del amor, que nos deseamos y eso es lo que nos importa. 


¡Porque sí!, porque por fin sucedió, una noche mágica, llena de respeto, admiración, pasión y con una dosis de amor.

¡Porque sí!, porque a escondidas éramos dos amigos/amantes entregándose a la pasión, porque lo escrito es una tajante verdad o tal vez un sueño deseado por los dos, porque lo que sentimos es sólo nuestro y lo que ahora estás leyendo no es más que otro de mis relatos, tal vez imaginado o no.





Eva Mª Maisanava Trobo
16/10/2024 Dirección a Madrid

lunes, 23 de septiembre de 2024

Gracias a todos, de corazón...

 

Buenos días a tod@s;

 

Os escribo una vez más para daros las gracias por leerme y más cuando desde el 2019 apenas escribía. Circunstancias ajenas a mí y que a mí pesar me llevaron a tener que alejarme de este mundo que aún en ocasiones es de “oropel”, pero.. que tan feliz me hace.

Y es que el pasado 13 de septiembre el blog tan solo registraba 35.111 visitas, el viernes pasado antes de publicar el tercer capítulo de Giselle las visitas aumentaron a 35.264 visitas. Son 153 visitas más en tan sólo una semana y teniendo en cuenta que el fin de semana, se nota, que os conectáis menos. —¡Gracias!—  


Visitas el día 13 de septiembre
Visitas el día 20 de septiembre

Me gustaría que dejaseis algún comentario, si os da vergüenza podéis hacerlo de manera anónima, pero… vamos —¡Cómo queráis!—

De nuevo, gracias.





 




Entradas más leídas a día 13 de Septiembre del 2024.



Entradas más leídas a día 20 de Septiembre del 2024









Como veréis puedo ver las estadísticas y hasta el sistema operativo desde el que os conectáis. 


Esto fue a día 13 de septiembre











Y aquí podéis ver el gráfico a día 20 de septiembre.








Y no solamente me leéis desde España, sino desde fuera también.





Gracias, de todo corazón...




Quiero recordaros que el siguiente capítulo, me temo, que será, el que más o va a gustar… porque a quién no le excita la idea de imaginar a dos mujeres, desnudas, sensuales y con ganas de experimentar…
¡Ay os lo dejo, no diré más!






Eva Mª Maisanava Trobo



domingo, 27 de octubre de 2019

Y... ¿Ahora qué?




Qué fácil me resultaba antes escribir,
tan solo tenía que cerrar los ojos
para verte en "mis sueños" sonreír.

Así, de esa manera, era feliz.
Me pasaba el día escribiendo,
recordándote, feliz, llena,
y una sonrisa se dibujaba en mí.


Y... ¿Ahora qué?

Me da miedo...
Cerrar los ojos
y no hallarte en mis recuerdos.


Me da miedo...
Que el recuerdo de tus besos
y de todo aquello,
que solamente tú,
sin buscarlo,
me hiciste sentir,
se borre de mi memoria.

Lo triste, no es apenas saber de ti,
sino que lo peor de todo,
es que desde que no te siento,
de nuevo me siento vacía
y sin ganas de hacer
lo que más feliz me hace,
que no es otra cosa... que escribir.


Y... ¿Ahora qué?

No solo me robaste el corazón,
sino que le quitaste la ilusión
a esa escritora,
que en su día,
con su literatura,
y sin ella saberlo
captó tu atención.



Eva María Maisanava Trobo
21:06. 24/10/2019


domingo, 15 de septiembre de 2019

Sola a la orilla del mar.


Ni todos los jinetes
que dicen serlo, lo son.
Ni todas las yeguas,
tienen la misma cabalgada.

Algunas necesitan
un caminar, lento, al trote.

Otras, necesitan
que todo sea rápido y al galope.

Más otras... ¡Ay! Amigo...
Están todavía sin domar,
difíciles y casi imposible de montar,
sino es con mucho mimo, tacto,
paciencia y saber estar.

Pero teme a esta última,
que de osar a querer montarla,
de seguro, tu vida cambiará.

Ya que nació para escoger a su jinete,
y de no encontrarlo,
galopará sola a la orilla del mar...



Eva María Maisanava Trobo


martes, 30 de julio de 2019

Reseña de Escorts, una semana en París, por Orlando Lorenzo Calderón.


Comencé la lectura de la novela con la idea de que ante mi se iba a presentar una historia en que la protagonista iba a vivir situaciones llenas de lujo, pasión, erotismo, más o menos explícito, sobre ese tema no me había creado expectativas, y que en algún momento la historia tendría un giro hacia la intriga o la acción.

Y la verdad es que no me equivoqué mucho, por no decir que nada, en la novela hay de todo eso. Y aún así, la obra me sorprendió y mucho.

—¿Y qué es lo que me descolocó?—. El profundo trasfondo moral de la novela que deja en segundo plano o incluso más atrás casi como una simple escusa la temática erótica. La obra pretende hacernos pensar, o al menos a mi me hizo pensar en qué es lo realmente importante de la vida.

—¿Lo es el dinero?, ¿lo es la posición social?— Es bastante probable que la respuesta que nos venga a la cabeza sea un no. —¿Lo son las convicciones morales? ¿Los valores aprendidos de nuestros padres?—. Ahí, probablemente a más de uno le surjan las dudas. Lo que nos deja claro la autora es que lo realmente importante en la vida es al amor. El amor a la familia, a los amigos, a la pareja y llevado al extremo al género humano en su totalidad.


Y esto es lo que me sorprendió de la novela, sin pretender hacer ningún spoiler, Escorts una semana en París, es la trepidante historia del último servicio de la mejor escort de Madrid que cambiará su vida y la de los suyos para siempre. Un viaje por las emociones de una mujer que lo ha vivido todo o eso al menos es lo que creía.

Narrado con un estilo ágil y sin concesiones a las florituras innecesarias Escorts una semana en París lo leerás de un tirón y créeme que no te dejará indiferente.


Orlando Lorenzo Calderón

miércoles, 5 de junio de 2019

En forma de balas.






Nunca imaginé que esto me sucedería
Hace años le prohibí a mi corazón volver amar
¿Y qué le ha sucedido?
Qué sin yo quererlo, mi corazón, se ha vuelto a enamorar.
Y lo deplorable es que ya se lo advertí hace tiempo
pero aun así… nunca me ha querido escuchar
y es por eso que hoy siento, lo que siento.

Nunca te he visto y sin embargo te conozco.
No debo quererte, pero te… quiero.
No debo amarte, pero… te amo.
No debo desearte, pero… te deseo.

Y ojalá lo que mi corazón siente fuese solo una ilusión,
pero hasta en mis sueños te haces presente
y eso, te aseguro que me causa una gran desazón.

No debería escribir lo que siento
más te aseguro que no soy yo quien escribe,
quien me dicta cada palabra es mi corazón
y no puedo, ni debo, quitarle la razón.

No sé ni cómo, ni cuándo sucedió.
Pero mi corazón ha sido tocado
por las palabras en forma de balas
disparadas, sin querer, por un francotirador.

Prometí que yo nunca te dejaría
Pero sino lo hago, no sé que será de mi vida.
¡Y es que se lo dije a mi corazón!
No te enamores de un hombre, sino del amor.
Pero de nuevo no me escuchó
No solo se enamoró del amor
sino que lo hizo del hombre que habita en tu interior.




Eva Mª Maisanava Trobo
05/06/2019


Y ya no era yo, sino éramos...



Me abracé a él, 
comencé a llorar, 
a vaciarme por dentro, 
a expulsar toda la rabia que me consumía
y que me quemaba por dentro.


Dejé de luchar, 
me dejé llevar, 
me dejé querer,
me arrulló entre sus brazos
y me sanó con sus besos.

Y ya no era yo, 
sino éramos...


"Dos amigos enamorados del amor
y cómplices de aquél momento"





Eva 
04/06/2019

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