“Lo que una vez dolió,
hoy solo merece ser contado como quien cierra la última página de un capítulo
innecesario.”
Demasiado
mujer para tan poco gesto
(por Ena)
Una
vez, una mujer fue a consulta por una lesión… y salió con una historia que no
estaba en el diagnóstico. Ni en el protocolo.
Él,
el de la bata, cruzó la línea. No con una frase vulgar, ni con una proposición
indecente. ¡No! Lo hizo como suelen hacerlo los que saben que están al borde… y
aun así avanzan.
Un
gesto. Un roce. Un susurro disfrazado de silencio.
Ella,
que no era ingenua pero sí respetuosa, se contuvo. Porque no todas las
respuestas se dan en voz alta. Y no todas las batallas se libran al instante.
Durante
meses, escribió. No para vengarse. Sino para no enfermar de silencio.
Él
no lo supo sostener. Ni el gesto, ni las miradas, ni el eco de su propia
contradicción.
Se
fue retirando con torpeza, escondiéndose detrás de papeles, de evasivas, de
excusas. Hasta que un día, le dijo que no recordaba nada. Y luego, sin
sostenerle la mirada, se disculpó por eso que “no recordaba”.
—Curioso—
La
mujer, entonces, entendió que no hacía falta gritar para hacer temblar.
Ni
denunciar para incomodar. Que a veces, la pluma afilada y la compostura valen
más que cien megáfonos.
No
lo nombró. No hizo escándalo. Pero lo dejó escrito.
Y
aunque él jamás lo reconozca, su cuerpo lo supo. Porque después de una frase en
un relato…cambió de imagen. Porque después de cada texto, cambiaba su forma de tratarla…
Y no solo él la leía. También lo hacían otros…
Porque
cuando una mujer escribe con dignidad, hasta el que no fue parte… se siente
aludido.
Hoy,
ella lo cuenta como quien cuenta una anécdota. Como quien limpia el polvo del
recuerdo sin rencor. Ya no hay pena. Ya no hay deseo. Solo un aprendizaje con
nombre invisible y una lección escrita con buena letra: "Nunca subestimes
a una mujer que es tímida… y escribe".
Porque
si se va en silencio, es porque ya sabe que su historia la va a contar ella. Y
que él… solo será una línea más. Ni gloriosa, ni eterna. Solo… una línea más. Así
que pasaste de ser persona a personaje. Un personaje, que con este último
escrito, decido soterrar.
Cuando
al escribir ya nada duele, nada se te remueve por dentro, nada te importa, te
sientes liberada y capaz de comenzar a escribir otro libro, con otra nueva
historia, con otras nuevas vivencias, mejores o peores, pero nuevas…
Gracias
por ser como fuiste hasta ese día...
29/03/2025 20:15
Nota:
Aunque se publique el 31/03/2025, no está publicada de manera manual, sino
programada a la hora que se finalizó el escrito que fue, la hora de arriba
indicada.
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