lunes, 31 de marzo de 2025

Demasiado mujer para tan poco gesto.

 

“Lo que una vez dolió, hoy solo merece ser contado como quien cierra la última página de un capítulo innecesario.”

 

Demasiado mujer para tan poco gesto
(por Ena)

Una vez, una mujer fue a consulta por una lesión… y salió con una historia que no estaba en el diagnóstico. Ni en el protocolo.

Él, el de la bata, cruzó la línea. No con una frase vulgar, ni con una proposición indecente. ¡No! Lo hizo como suelen hacerlo los que saben que están al borde… y aun así avanzan.

Un gesto. Un roce. Un susurro disfrazado de silencio.

Ella, que no era ingenua pero sí respetuosa, se contuvo. Porque no todas las respuestas se dan en voz alta. Y no todas las batallas se libran al instante.

Durante meses, escribió. No para vengarse. Sino para no enfermar de silencio.

Él no lo supo sostener. Ni el gesto, ni las miradas, ni el eco de su propia contradicción.

Se fue retirando con torpeza, escondiéndose detrás de papeles, de evasivas, de excusas. Hasta que un día, le dijo que no recordaba nada. Y luego, sin sostenerle la mirada, se disculpó por eso que “no recordaba”.

—Curioso—

La mujer, entonces, entendió que no hacía falta gritar para hacer temblar.

Ni denunciar para incomodar. Que a veces, la pluma afilada y la compostura valen más que cien megáfonos.

No lo nombró. No hizo escándalo. Pero lo dejó escrito.

Y aunque él jamás lo reconozca, su cuerpo lo supo. Porque después de una frase en un relato…cambió de imagen. Porque después de cada texto, cambiaba su forma de tratarla…

Y no solo él la leía. También lo hacían otros… 


Porque cuando una mujer escribe con dignidad, hasta el que no fue parte… se siente aludido.

 

Hoy, ella lo cuenta como quien cuenta una anécdota. Como quien limpia el polvo del recuerdo sin rencor. Ya no hay pena. Ya no hay deseo. Solo un aprendizaje con nombre invisible y una lección escrita con buena letra: "Nunca subestimes a una mujer que es tímida… y escribe".

Porque si se va en silencio, es porque ya sabe que su historia la va a contar ella. Y que él… solo será una línea más. Ni gloriosa, ni eterna. Solo… una línea más. Así que pasaste de ser persona a personaje. Un personaje, que con este último escrito, decido soterrar. 

 

Cuando al escribir ya nada duele, nada se te remueve por dentro, nada te importa, te sientes liberada y capaz de comenzar a escribir otro libro, con otra nueva historia, con otras nuevas vivencias, mejores o peores, pero nuevas…

Gracias por ser como fuiste hasta ese día...


29/03/2025 20:15

Nota: Aunque se publique el 31/03/2025, no está publicada de manera manual, sino programada a la hora que se finalizó el escrito que fue, la hora de arriba indicada.


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