Hay personas que, cuando leen, lo hacen de una
manera más cerebral, y otras desde las entrañas, más emocional.
El diario de Ena. La paciente que escribía
pertenece a estas últimas. No lo escribí con la pretensión de impresionar a
nadie, ni tampoco lo hice para esconder lo que duele. Está escrito como siempre
lo he hecho: con el corazón abierto. Primero sintiéndolo y, en algunos
momentos, “viviéndolo”, y luego transformándolo en literatura.
Quien se acerque a las páginas de mi diario
encontrará a una mujer que escribe lo que vive, lo que recuerda o lo que teme…
y quizá también lo que desea. No hace falta que explique qué personajes son
novelados y cuáles reales; solo que, por ética, llevan un nombre distinto para
proteger su imagen. Lo importante e incuestionable es el verismo que hay en
cada letra, en cada palabra, en cada acento.
Por eso, las palabras de Luis Anguita Juega me
han emocionado; porque ha sabido ver lo esencial: que este libro nace de un
corazón que decidió no callarse más, ya que era la forma más inteligente de
gritar sin hacer ruido.
Con cariño, Stella Bayma
17/11/2025 · 16:40
El diario de Ena, desde que comienzas a leerlo,
te transmite que su autora, es una escritora de impulsos, de escribir lo que
siente.
En sus letras se percibe que es auténtica, y la
pregunta que te haces al leer, es qué hay de realidad o de ficción.
Escribes con el corazón abierto sobre el amor y
el desamor.
Nos encontramos según avanza la novela, con el
dolor, con el desengaño y el vacío que se puede sentir con el rechazo, a la vez
que con el deseo de vivir.
Durante todo el libro, en cada página, sientes
que los sentimientos de la protagonista o quizás de la escritora, no paran de
fluir.
Enhorabuena Eva, porque es así como escribes, con
tu verdad.
Luis Anguita Juega (Escritor y Fiscal)
12 de Noviembre del 2025

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchas gracias por dejar tu comentario. Para mí es muy importante.